Esa Luz

El resplandor de esta historia
encandila y enceguece.
¡Peligro!
Me arriesgo a estar perdido una vez más.

¿Cómo interpretar la luz que advierto
y sin reparos ver lo que me quiere mostrar?
¡Mentira!
Sí, puedo interpretarla.
No sé como asumirla ni como mostrarla.
Podría cegar a otros y matar la belleza de la historia.

Si muestro esa luz al mundo,
podría volver a sufrir la incomprensión y el abandono.
Entretanto, algo más me aflige,
más que las consecuencias de algo así.

Inquieta saber a ciencia cierta
que ya no duele lo que pueda ocurrir.
No hay miedo ni desesperación de perder lo conseguido.
Eso asusta más que cualquier cosa.

¿He, al final del torbellino,
olvidado el dolor en alguna parte?
¿O está mi corazón anestesiado
que no le importa amar o sufrir?

Así, tanteo un poco al acercarme y a poco me repliego.
¿No será sólo un bello resplandor en un espejo frío y rígido?
¿O será la señal que avisa del abismo
que a sólo pasos se define y hace caer?

Soy yo quien no ha aprendido
a distinguir la luz de su reflejo.
Tampoco he dejado crecer mis alas
para alzarme, sin caer en lo insondable.

De seguir apenas contemplando,
puede que esa luz se apague
y me quede volver solo a casa.
O puede que de un paso más, a ciegas y sin alas,
al abismo o a la gloria.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s